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ACEPTACIÓN Y RENDICIÓN – Eckhart Tolle

¿PUEDES SENTIR LO DOLOROSO QUE ES OPONERSE INTERNAMENTE A LO QUE ES?

Cuando reconoces este hecho, también te das cuenta de que ahora eres libre de renunciar a este conflicto fútil, al estado interno de guerra.

Si verbalizaras tu realidad del momento, ¿cuántas veces al día tendrías que decirte: «No quiero estar donde estoy»?

¿Cómo te sientes cuando no quieres estar donde estás: en el embotellamiento, en tu puesto de trabajo, en la sala de espera del aeropuerto con la gente que te acompaña?

Sin duda es cierto que lo mejor que se puede hacer en ciertos lugares es salir de ellos, y a veces eso es lo más apropiado. No obstante, en muchos casos, no tienes la opción de irte. En esas situaciones, el «no quiero estar aquí», además de inútil, es disfuncional. Te hace infeliz y hace infelices a los demás.

Ha sido dicho: dondequiera que llegues, allí estás. En otras palabras: estás aquí. Siempre. ¿Es tan duro de aceptar?

¿Realmente necesitas etiquetar mentalmente cada percepción sensorial y cada experiencia? ¿Necesitas tener esa relación reactiva de gusto o de disgusto ante la vida, que te lleva a estar continuamente en conflicto con personas y situaciones? ¿O se trata únicamente de un hábito mental profundamente arraigado que puedes romper? Sin hacer nada en particular; simplemente, dejando que este momento sea como es.

«ESTÁS AQUÍ. SIEMPRE. ¿ES TAN DURO DE ACEPTAR?»

El «no» habitual y reactivo fortalece el ego. El «sí» lo debilita. Tu identidad en la forma, el ego, no puede sobrevivir a la rendición.

«Tengo muchas cosas que hacer.» Sí, pero ¿cuál es la calidad de tu hacer? Conducir yendo al trabajo, hablar con los clientes, trabajar en el ordenador, hacer recados, atender las innumerables cosas que constituyen tu vida… ¿Hasta qué punto eres total en lo que haces? ¿Es tu acción una rendición o una resistencia? Esto es lo que determina el éxito que consigues en la vida, no la cantidad de esfuerzo que pongas. El esfuerzo implica estrés, tensión, necesidad de alcanzar cierto punto en el futuro o de conseguir algún resultado.

¿HASTA QUÉ PUNTO ERES TOTAL EN LO QUE HACES?

¿Puedes llegar a detectar en tu interior la más leve sombra de no querer estar haciendo lo que estás haciendo? Eso es una negación de la vida, y por ello no puedes conseguir un resultado verdaderamente exitoso.

Si has sido capaz de detectar esa negación en ti ¿puedes también dejarlo y ser total en lo que haces?

«Hacer una cosa cada vez»; así es como un maestro Zen definió la esencia del Zen.

Hacer una cosa cada vez significa ser total en lo que haces, prestarle toda tu atención. Eso es acción rendida, acción poderosa.

Tu aceptación de lo que es te lleva a un nivel más profundo, donde tanto tu estado interno como tu sentido del yo no dependen ya de que la mente los juzgue «buenos» o «malos».

Cuando dices «sí» a la vida tal como es, cuando aceptas este momento como es, puedes sentir dentro de ti un espacio profundamente pacífico.

Superficialmente puedes seguir sintiéndote feliz cuando hace sol y menos feliz cuando llueve; puedes sentirte feliz si ganas un millón de euros e infeliz si pierdes todas tus posesiones. Sin embargo, la felicidad y la infelicidad ya no calan tan hondo. Son olas en la superficie de tu Ser. La paz de fondo que hay dentro de ti permanece inmutable en cualesquiera que sean las condiciones externas.

El «sí a lo que es» revela una dimensión de profundidad en ti que no depende ni de las condiciones externas ni de la condición interna de los pensamientos y emociones en constante fluctuación.

La rendición se vuelve mucho más fácil cuando te das cuenta de la naturaleza efímera de todas las experiencias, y de que el mundo no puede darte nada de valor duradero. Entonces sigues conociendo gente, sigues teniendo experiencias y participando en actividades, pero sin los deseos y miedos del ego. Es decir, ya no exiges que una situación, persona, lugar o suceso te satisfaga o te haga feliz. Dejas ser a su naturaleza pasajera e imperfecta.

PERMITE QUE SE EXPRESE ESTE MOMENTO TAL COMO ES. ESO ES SUFICIENTE.

Y el milagro es que, cuando dejas de exigirle lo imposible, cada situación, persona, lugar o suceso se vuelve no sólo satisfactorio, sino también más armonioso, más pacífico.
Cuando aceptas este momento completamente, cuando ya no discutes con lo que es, el pensamiento compulsivo mengua y es remplazado por una quietud alerta. Eres plenamente consciente, y sin embargo la mente no pone ninguna etiqueta a este momento. Este estado de no-resistencia interna te abre a la conciencia incondicionada, que es infinitamente mayor que la mente humana.

Entonces esta vasta inteligencia puede expresarse a través de ti y ayudarte, tanto desde dentro como desde fuera. Por eso, cuando abandonas la resistencia interna, a menudo descubres que las circunstancias cambian para mejor.

¿Estoy diciendo: «Disfruta este momento. Sé feliz»? No.

Permite que se exprese este momento tal como es. Eso es suficiente.

Rendirse es rendirse a este momento, no a una historia a través de la cual interpretas este momento y después tratas de resignarte a él.

Por ejemplo, puede que estés tullido y que ya no puedas caminar. Tu estado es lo que es.

Tal vez tu mente esté creando una historia que diga: «A esto se ha reducido mi vida. He acabado en una silla de ruedas. La vida me ha tratado con dureza, injustamente. No me merezco esto.»

¿Puedes aceptar que este momento es como es y no confundirlo con la historia que la mente ha creado a su alrededor?

LA RENDICIÓN LLEGA CUANDO DEJAS DE PREGUNTAR; «¿POR QUÉ ME ESTÁ PASANDO ESTO A MÍ?»

Incluso en las situaciones aparentemente más inaceptables y dolorosas se esconde un bien mayor, y cada desastre lleva en su seno la semilla de la gracia.

A lo largo de la historia, siempre ha habido mujeres y hombres que, cuando tuvieron que hacer frente a grandes pérdidas, enfermedades, prisión o muerte inminente, aceptaron lo aparentemente inaceptable, y así hallaron «la paz que supera toda comprensión».

La aceptación de lo inaceptable es la mayor fuente de gracia en este mundo.
Hay situaciones en las que todas las respuestas y explicaciones fracasan. La vida deja de tener sentido. O alguien que está pasando un apuro viene a pedirte ayuda, y tú no sabes qué decir ni qué hacer.

Cuando aceptas plenamente que no sabes, renuncias a esforzarte por encontrar respuestas con la mente pensante y limitada, y es entonces cuando una inteligencia mayor puede operar a través de ti. En ese instante, hasta el pensamiento puede beneficiarse, porque la inteligencia mayor puede fluir a él e inspirarlo.
A veces, rendición significa renunciar a tratar de comprender y sentirse cómodo en el desconocimiento.

¿Conoces a ese tipo de persona cuya principal función en la vida parece ser la de ser desgraciada y hacer desgraciados a los demás, la de extender la in-felicidad? Perdónales, porque ellos también forman parte del despertar de la humanidad. Representan una intensificación de la pesadilla de la conciencia egótica, del estado de no-rendición. En su función no hay nada personal. Ellos no son eso.

Uno podría decir que rendirse es la transición interna de la resistencia a la aceptación, del «no» al «sí».

«LA ACEPTACIÓN DE LO INACEPTABLE ES LA MAYOR FUENTE DE GRACIA EN ESTE MUNDO.»

Cuando te rindes, tu sentido del yo pasa de estar identificado con una reacción o juicio mental a ser el espacio que rodea a la reacción o al juicio. Es pasar de identificarte con la forma -el pensamiento o emoción- a ser y reconocerte como aquello que no tiene forma, la conciencia espaciosa.

Lo que aceptes completamente te hará sentirte en paz, incluyendo la aceptación de que no puedes aceptar, de que te estás resistiendo.

Deja la Vida en paz. Déjala ser.

ECKHART TOLLE

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De las creencias y el crecimiento interior. Por Reyna Amaya

¿Soy/eres consciente de todas mis/tus creencias? Por supuesto que no.
¿De dónde surgen? De la familia, de la escuela, la sociedad, el país en el que una persona nace.
¿Se eligen? Desde mi punto de vista, se aceptan… después, ya pueden ser elegidas, a partir de la consciencia una vez más, de darme cuenta de si me funcionan o no y decidir cambiarlas.
¿Por qué son tan importantes las creencias? Porque determinan la manera en la que pienso, siento, digo, hago, me relaciono, vivo, lo que tengo o no tengo, lo que acepto o no acepto, mis resultados (obviamente) y me puedo seguir y no termino; mis valores, mis principios, mis preferencias, determinan si vivo mi experiencia de vida, desde la obligación o desde la responsabilidad.
Llegamos a ese punto… ¿soy responsable de lo que creo? Sí!!! De lo que hago con lo que creo.
Como lo escribí esta mañana, quizás no siempre soy responsable de lo que siento (aunque yo diría que sí), de lo que SIEMPRE soy responsable, es de lo que hago con lo que siento.
¿Cambiar creencias es fácil o difícil? Depende de lo que tú creas, de lo que yo crea y depende de la creencia… todo son creencias, no podría yo asegurar que tengo la razón, tengo mi razón, mi razón para creer lo que creo, por ahora. y eso me permite estar abierta a modificar mis creencias, y no se trata de que sean sólidas o no, se trata de que sean sostenibles para mí, partiendo de que lo que busco y encuentro en mi experiencia de vida, es el bienestar.

Si yo pienso que mis creencias me tienen… es una creencia. Parecería entonces, que las creencias son entes, que se instalan por su cuenta y que es imposible desalojarlos. Si yo me abro a la posibilidad de que sí puedo cambiarlas, encuentro el camino, mi camino, mi sistema. Dos creencias opuestas no pueden ocupar un mismo espacio. Puedo creer, se me ocurre ahora, que el cielo es azul o que el cielo es rojo. puedo creer y saber, que en ocasiones el cielo se ve azul o se ve gris o rojo, dependiendo de factores diversos.
Una creencia puede definirse (en esta creencia de que todo “debe” ser definido para poderlo entender – en ocasiones así es, en otras no -) de muchas maneras: una creencia es, como dijo mi querido amigo Víctor, un supuesto que se da, por cierto, una idea que se hizo tan sólida a través de otras ideas, que se convirtió en una creencia, una regla, un paradigma, un decreto.
De acuerdo a la filosofía, una creencia es el estado de la mente en el que un individuo supone verdadero el conocimiento o la experiencia que tiene acerca de un suceso o cosa; cuando es objetiva, el contenido de la creencia presenta una proposición lógica, y puede expresarse mediante un enunciado lingüístico como afirmación.
¿Qué son las creencias? La creencia ha sido considerada como la forma más simple de contenido mental representativo en la formación del pensamiento. creer en.… que, a su vez tiene dos formas diferentes: creer en una persona, en el sentido de “confianza” o “seguridad en ella”: me fío de… Creo en su habilidad para hacer tal cosa.

Definición ABC
Una creencia es aquello en lo que creemos fielmente, o también puede ser la opinión que alguien dispone en relación a algo o alguien. Estos son los dos usos que le atribuimos a este concepto en nuestra lengua.
Lo que creemos acerca de las cosas, normalmente nos surge de la experiencia adquirida en la vida, y hace que creamos que tal cosa se produce por esto o por aquello, o que es el resultado de tal accionar. También, lo que elegimos creer sobre algo o alguien, puede estar determinado por la influencia que hayamos recibido, de un modelo cercano. Es, decir, si nuestra madre nos dice todo el tiempo cuando somos chicos, que la pelea nunca conduce a nada y que, por el contrario, debemos inclinarnos por el diálogo para resolver las cosas, entonces, tenderemos a creer, que los problemas solamente se resuelven a través de la charla, convirtiéndose en una férrea creencia; así muchas veces surgen las creencias, que se vuelven indestructibles a lo largo de la vida.

¿Qué es un sistema de creencias?
El sistema de creencias, es lo que opinamos sobre nosotros mismos, sobre los demás y sobre el mundo y la vida. Todo ese conjunto de creencias, constituye nuestro paradigma personal.
El paradigma nos sirve de lente para interpretar la realidad. crea un filtro y en base a éste tomamos decisiones, nos conducimos por el mundo y nos influye en cómo nos sentimos y pensamos en todos los momentos del día. Son los valores sobre las cuales hemos decidido inconsciente o conscientemente, vivir nuestra vida.

Más: El conjunto de creencias, conforme al cual rijo mi vida. Conjunto de creencias que he ido estructurando a lo largo de mi experiencia de vida y que, de acuerdo a mi punto de vista, puedo modificar en cualquier momento, si es que me doy cuenta de que, en realidad, no me funciona.

El Crecimiento interior lo relaciono con esta posibilidad de abrir mi consciencia; esto es, darme cuenta, de una manera más amplia quizás; ampliar mi criterio, aprender a cuestionarme a mí misma si lo que creo, si eso en lo que creo, es funcional o disfuncional para mí.
Tomar las riendas de mi vida… decidir, elegir, atreverme, acertar, equivocarme, porque ninguna decisión está garantizada, seguir con lo que sigue, esto es, sin regresar al pasado pretendiendo cambiarlo, sintiendo culpa o nostalgia, contaminando el presente con eso que ya no está aquí, ni tampoco sentir angustia por el futuro y pensar en lo irremediable.

Quizás muy sencillo decirlo y no tanto llevarlo a cabo… es un trabajo de vida. Es un trabajo permanente, mientras mi cuerpo no llegue a su fecha de caducidad. No podría yo decir nunca, que he alcanzado el máximo nivel de crecimiento interior…

No hay niveles de consciencia, eso implicaría que hay avanzados y atrasados y yo elijo y prefiero creer, que cada uno y cada una va donde va y es perfecto. No hay prisa… considero que hago el mismo trabajo que hacen los demás; también a veces tengo miedo, a veces me preocupo, a veces pienso que no hay solución y luego me doy cuenta de que si, por supuesto que hay solución. Avanzo aquí y ahora, me detengo aquí y ahora, no retrocedo, no existe atrás. Sé que ya no puedo salir de esta mafia de la consciencia, que ya no puedo decir: ¡oh, no me di cuenta, no supe lo que hacía! Además, me parece demasiado cansado hacer eso… arrepentirme, culparme y luego culpar a otro o a las circunstancias o a la vida de lo que “me pasó”. Prefiero asumir la responsabilidad.

Así que, otra vez, podría decir que crecimiento interior, para resumirlo, es tomar, o asumir, mejor dicho, la responsabilidad absoluta de mí, de mis creencias, pensamientos, emociones, de lo que digo, de lo que hago con lo que siento, de mis resultados. Encontrar apoyo cuando lo requiero, resolver, dirigirme a mi bienestar ecológico una y otra vez, desde mi única certeza, la certeza de Dios en mí.
Tema delicado que toco y suelto, las creencias religiosas. Mis padres fueron, en un principio, católicos (mamá se volvió cristiana después). De pequeña, para mí fue toda una ilusión hacer la primera comunión con mi hermosísimo vestido blanco (por ahí tengo la foto), después, mi familia no fue muy dada a ir a misa todos los domingos, no había tiempo, fue una etapa un tanto ajetreada, conflictos entre mis padres, salir de México, ir a NY luego a Cuba, a la Habana, a Camagüey, regresar. Creer en Dios, supongo que desde lo aprendido, hasta que empezaron los cuestionamientos acerca de esas creencias.

Alejarme de ese dogma y luego pretender refugiarme en él, para después descubrir que no requería ir a buscar a Dios a ningún lado; declarar que esa, ahora mi única certeza, no estaba aprisionada en ninguna religión. Decir orgullosamente, creo en Dios, marca libre, Dios de amor, libre de juicio y por lo tanto de condena, que sigue viendo a su Hijo, más allá de los comportamientos humanos, tal como él lo creo, a su imagen y semejanza, amor, luz, perfección. Es una elección, es una preferencia que desafía lo aprendido, desafía lo que a veces se piensa que es heredado.

Yo puedo hablar de lo que he experimentado, no puedo hablar de lo que otros han vivido, al menos, no con autoridad. no juzgo, aprendo a no juzgarme.

Insisto, este trabajo continuo, este buscar – encontrar – responsabilidad – compromiso – respeto – congruencia – humildad – es lo que yo llamo crecimiento interior.

Somos seres espirituales, viviendo una experiencia física, y sólo, de acuerdo a mi punto de vista, una vez más, puedo llegar a ese equilibrio interior, cuando sé, que soy un ser unificado, más allá de los conflictos humanos en los que me meto y de los que me saco, en este continuo… crecimiento interior.

10 claves para el crecimiento interior

1. Reconoce tus fortalezas, reconoce todas las herramientas que ya tienes para salir delante de cualquier situación.
2. Acepta el cambio como generador de crecimiento.
3. Gestiona tus emociones. Permítete sentir lo que sientas, asume la responsabilidad y elige qué hacer con eso que sientes.
4. Cesa en la búsqueda de aprobación. Empieza por aprobarte tú a ti.
5. Aprende a tomar decisiones desde la certeza. Ninguna decisión está garantizada, sin embargo, tomarla y ver el resultado, te permite seguir con lo que sigue.
6. Resuelve situaciones, desde la certeza de que tienes los recursos para hacerlo, por Derecho Divino.
7. Aprende de los “errores” y experiencias, libre de arrepentimiento y/o culpas.
8. Deja de auto compadecerte. En “el rincón de las víctimas”, como domicilio permanente, no hay nada para ti.
9. Cuestiónate internamente. ¿Qué quieres, qué quieres y qué más quieres?
10. Hazte preguntas y encuentra las respuestas que ya están en tu interior.

 

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¿Quien Soy? Sean Covey Los 7 Hábitos de los Adolescentes Altamente Efectivos.

Soy tu compañero constante.                                                                                                                                                                                                                                                            Soy tu más grande ayuda, o tu más pesada carga.                                                                                                                                                                                                                        Te impulsaré hacia las alturas, o te arrastraré al fracaso. Estoy completamente bajo tu mando.
De todas formas, la mitad de las cosas que hago puedes dejarlas a mi cargo y podré cumplirlas rápida y correctamente.
Es fácil lidiar conmigo: sólo es necesario que seas firme.                                                                                                                                                                                                        Muéstrame exactamente cómo quieres que haga las cosas, y tras unas cuantas lecciones las desarrollaré automáticamente.                                                                                  Soy el sirviente de todos los grandes personajes y, ¡ay!, también de todos los perdedores.
A quienes son grandes, los hice yo así.
A los otros, los conduje al fracaso.
No soy una máquina, aunque funciono con la precisión de un mecanismo y además con la inteligencia de un humano.                                                                                      Puedes hacerme funcionar para obtener ganancias o para quedar en la ruina; para mí, no hay diferencia.
Tómame, entréname, sé firme conmigo, y pondré el mundo a tus pies. Sé indulgente conmigo, y te destruiré.
¿Quién soy?


YO SOY EL HÁBITO

 

Los 10 pasos del perdón

Gerald Jampolsky

 1. Permanece abierto a la posibilidad de cambiar tus creencias sobre el perdón. Reconoce que el perdón es un acto de fortaleza, no de debilidad.

2. Está dispuesto a dejar de ser una víctima. Elegir aferrarnos a los resentimientos y pensamientos que no perdonan, es elegir sufrimiento. Deja de encontrar valor en la autocompasión.

3. Recuérdate a ti mismo que tu ira y tus juicios no pueden ni cambiar el pasado ni castigar a alguien más, pero si pueden herirte. Los sucesos del pasado no pueden lastimarte ahora, pero tus pensamientos sobre el pasado pueden causarte un inmenso dolor y angustia. Reconoce que cualquier dolor emocional que sientas en este momento es causado solamente por tus propios pensamientos.

4. Observa el valor que tiene renunciar no a uno, sino a todos tus juicios. No es coincidencia que las personas más felices son aquellas que eligen no juzgar y que conocen el valor del perdón.

5. Reconoce que aferrarte a la ira no habrá de traerte lo que quieres. Pregúntate: “Aferrarme a mi ira justificada, ¿me trae paz mental?” Ira y paz; juicios y felicidad, no ocurren al mismo tiempo.

6. Reconoce que no tiene ningún valor castigarte a ti mismo. Una vez que hayas reconocido que tu enojo y tus pensamientos desdichados acerca del pasado están envenenando tu vida, aceptarás el perdón y conocerás el significado del amor.

7. Admite que el perdón significa renunciar a toda esperanza de haber tenido ¡un pasado mejor! Acepta tu pasado, perdona tu pasado y acepta el presente y el futuro con esperanza! No hay ninguna ley que te fuerce a que permanezcas como una víctima del pasado.

8. Elige ser feliz en vez de tener razón. Cuando dejamos de tratar de controlar a los otros y en lugar de eso nos concentramos en nuestros propios pensamientos, nos damos a nosotros mismos el regalo de la libertad y de la paz.

9. Cree que tú tienes el poder de elegir los pensamientos que pones en tu mente. Quizás el don más grande que hemos recibido es el poder de elegir pensamientos amorosos en lugar de iracundos. Tu mente no es un contenedor que permanecerá intacto ante la basura que deposites en él. Trata a tu mente como un jardín, y florecerá.

10. Está dispuesto a que la paz mental sea tu objetivo y acepta que el perdón es la llave de la felicidad. A pesar de todo el caos que nos rodea, podemos conocer lo que la paz es, si ese es nuestro único objetivo. No dejes que las circunstancias externas o que la gente te diga si debes estar feliz. La ira, los juicios y los pensamientos que no perdonan nos hacen sufrir, y dejarlos ir nos trae alegría. Y es así de simple!!

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Compromiso

COMPROMISO

Covadonga Pérez Lozana

Me comprometo conmigo mism@ a amarme y respetarme, escucharme en primer lugar y mantener este compromiso conmigo mismo:

  • No voy a volver a hacer nada que no me apetezca por obligación o porque sea lo que se espera de mí.
  • A partir de ahora diré que sí, cuando pienso que sí y que no, cuando piense que no, sin miedo a que no me quieran o no me acepten, si no hago lo que se espera de mí.
  • Atenderé mis necesidades y apetencias para poder estar lleno de amor y realmente desde ese espacio de autocuidado y respeto por mí mismo, poder compartir de forma real.
  • Pondré límites a todos aquellos que me invadan, abusen o abrumen con sus expectativas sobre mí, no he nacido para complacer a nadie, ni satisfacer las expectativas de nadie. Lo haré con asertividad y firmeza.
  • Me comprometo conmigo mismo a no volver a intercambiar sexo, dinero, tiempo cuidados por afecto. A partir de ahora, si doy, lo hago de corazón sin esperar nada a cambio y de forma sana.
  • Se acabó esa tan practicada mirada externa, a partir de ahora estoy en mi centro y pongo el foco en mí, me centro en mí, ya no espero nada de nadie.
  • Suelto la culpa para siempre, se acabó el sentirse culpable.
  • Me comprometo a hablarme bien a mí mismo a susurrarme palabras lindas, a decirme cosas bonitas y a recordarme todos los días que soy muy valioso, que soy digno de amor, que merezco todo lo bueno que la vida tiene para mí.
  • Ya no permitiré a nadie culparme o decirme que debería de hacer las cosas de otra manera del mismo modo que yo no juzgo a nadie, lo hice lo mejor que pude, eso es pasado y yo vivo el presente, no le consiento a nadie que me infravalore o me hable de lo que hice mal en el pasado.
  • Todo está bien conmigo, me amo, me acepto con mis luces y mis sombras del mismo modo que acepto
    a las personas sin intentar cambiarlas.
  • No tengo que ganarme el amor porque ya soy amor.
  • Me comprometo conmigo mismo a recordarle al mundo a cada paso que soy amor y por tanto él también es amor y es equivalente a mí.
  • No soy mejor ni peor que nadie, soy una divinidad porque mi esencia es divina al igual que todas las demás personas.
  • Me comprometo a ser yo, de modo que contagie a otras personas mi naturalidad de modo que también se permitan ser.
  • Me comprometo a aceptarme plenamente y a enamorarme de mi.
  • Así mismo me libero de las normas y convencionalismos sociales y me doy permiso para hacer lo que me apetezca siempre y cuando no dañe a nadie, independientemente de mi edad o mi condición, me visto como quiero, hago lo que quiero, voy a donde quiero y simplemente soy yo.
  • Expreso lo que pienso y siento sin invadir a los demás cuando algo me molesta de modo que le doy la oportunidad de comprender al otro lo que me pasa antes de que haya un conflicto.
  • Pondré el foco en mí y me convertiré en mi prioridad.
  • Me comprometo conmigo mismo a amarme, a respetarme a conocerme y a enamorarme de mí y me convertiré en mi prioridad porque yo me lo merezco, porque soy inmensamente bello, poderoso, hermoso, abundante, magnifico y digno como para generar una realidad armónica en mi entorno.
  • En aras de mi poder interior, de mi magia, de mi paz, de la generación de esa realidad, agarro mi cetro de poder y me comprometo conmigo mismo a no volver a cedérselo a nadie nunca más.

PORQUE YO SOY, HE VENIDO A BRILLAR Y VOY A ILUMINAR EL MUNDO DESTILANDO AMOR A PARTIR DE HOY.

Yo soy amor, consciencia, yo soy. Yo soy poder creador alineado al amor, Yo soy. Yo soy divina presencia, yo soy.

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Problemas que pueden atravesar los adolescentes por Edith Beatriz Burgos

“CAMBIA…TODO CAMBIA…”

Adolescencia, momento de la vida donde se pueden sentir tormentos y fuertes emociones, así como frecuentes enfrentamientos entre las generaciones jóvenes y la de los adultos.

Los cambios físicos  aparecen, a partir de los diez u once años en las mujeres y un poco después en los varones. Debido a la velocidad de la transformación del cuerpo, muchos adolescentes están preocupados por su apariencia y necesitan ser tranquilizados. Todo este crecimiento, utiliza gran cantidad de energía, lo cuál podría tener que ver con la necesidad que tienen de dormir más. El levantarse tarde de los adolescentes irrita a los padres pero no es producto de la pereza de sus hijos, sino de causas hormonales y físicas.

Es importante tener en cuenta,  que cada sujeto se desarrolla a un ritmo diferente. Además del rápido desarrollo físico, se producen grandes cambios emocionales que aunque son positivos, a veces pueden ser confusos e incómodos para los adultos y para el propio sujeto.

Para construir una nueva forma de ser en el mundo… los adolescentes deben salir de sus casas. El grupo de amigos es lo más importante en este momento de la vida, y es el lugar donde ellos van a construir su nueva subjetividad. Los padres se hacen menos imprescindibles. Los jóvenes pasan mucho tiempo hablando por teléfono, al frente de la computadora, escuchando música o fuera de casa, lo que irrita a los padres y produce conflictos.

Los conflictos y discusiones, aunque sean frecuentes, no tienen que ver con la personalidad de los padres ni con el que ellos. No es que no nos aprecien o no nos quieran más, sino que está relacionado con la necesidad de los adolescentes de independizarse y construir su propio proyecto de vida. A la vez que se esfuerzan por ser más independientes, intentan nuevos caminos; pero si se enfrentan con dificultades, suelen enfurecerse, estar mal humorados y perder la confianza en sí mismo; lo que los lleva a refugiarse en sus familias.

Los problemas más frecuentes que pueden atravesar los adolescentes son:

Problemas emocionales:

Qué adolescente no se ha sentido tan triste,  que ha llorado y deseado alejarse de todo y de todos; pensando que lo vida no merece la pena vivirla. Estos sentimientos pueden dar lugar a un estado depresivo que puede esconderse bajo excesos alimenticios, problemas para dormir y preocupaciones excesivas sobre su apariencia física. También pueden expresarse estos trastornos en forma de miedos o ataques de pánico.

Problemas de conducta:

Por un lado, los adolescentes desean que sus padres sean claros y les suministren límites precisos pero cuándo esto se realiza, ellos sienten que le quitan la libertad y no le permiten tomar sus propias decisiones. Se producen desacuerdos y muchas veces los padres pierden el control no sabiendo que les está pasando a sus hijos, ni donde están. Por lo tanto, es importante que los padres pregunten y conozcan donde están sus hijos, con quién están y adonde van. Y los hijos informen a sus mayores.

Problemas escolares:

Muchas veces los adolescentes rechazan ir al colegio expresando así una dificultad en separarse de sus padres. Esto se puede expresar en forma de “dolores de cabeza” o “estómago”.

Otro de los problemas,  puede ser la dificultad de integración al grupo de pares o conflictos con algún alumno, puede estar siendo acosado por algún compañero. Todas estas situaciones pueden hacer que ir a la escuela,  se convierta en una experiencia solitaria y amenazadora.

Otros problemas pueden estar asociados a estados depresivos, ansiosos y a la falta de confianza en sí mismos para encarar los desafíos del aprendizaje escolar y el de hacerse de amigos.

Estos problemas emocionales afectan al rendimiento escolar, pues es difícil poder concentrarse en la tarea cuando se está preocupado por uno mismo, los problemas familiares o de amistades.

Problemas sexuales:

A veces los adolescentes son tímidos y están preocupados por su físico y esto lleva a que no hagan preguntas acerca del sexo a sus mayores. En otras oportunidades pueden recibir información errónea de sus amigos y compañeros. En otras ocasiones, puede ocurrir que sus experiencias sexuales las realicen en situaciones de riesgo de embarazos no deseados o de posibles contagios de enfermedades de transmisión sexual. El frecuentar situaciones de riesgo puede indicar problemas emocionales o reflejar una necesidad de vivir al límite.

Para prevenir dichos problemas sexuales es importante que los padres, docentes, médicos de cabecera o centros de orientación familiar, ofrezcan a nuestros jóvenes la adecuada información y orientación sexual.

Problemas de alimentación:

Pueden sufrir de anorexia o bulimia nerviosa. Con respecto a la primera enfermedad, el sujeto se niega a comer y se ve con sobrepeso aunque realmente esté muy delgado. Con respecto a la bulimia, pueden tener sobrepeso o no pero ellos canalizan sus problemas a través de la ingesta inadecuada de alimentos, esto los deprime y hace que deseen superar este estado de ánimo a través de la comida produciéndose un círculo vicioso difícil de controlar si no se los pone en tratamiento.

Problemas con el uso de alcohol, drogas y pegamento:

El alcohol es la droga que mayor frecuencia causa problemas en los adolescentes. Los padres deben estar atentos a cualquier cambio repentino y grave de conducta de sus hijos.

La mayoría de las dificultades en la adolescencia no son ni graves ni duraderas, pero el adolescente tiene que pasar por alguna de ellas para constituirse en un ser libre e independiente con un proyecto de vida.

Los padres todavía cumplen un papel importante brindando una base segura a sus hijos. Para ello tienen que ponerse de acuerdo entre sí sobre como están manejando las cosas y apoyarse el uno al otro. No hay que realizar alianzas con el hijo, contra el otro progenitor.

Los padres son los que mantienen a sus hijos, por eso ellos tienen que decidir cuáles son las reglas del juego aunque a veces puedan ser negociadas y acordadas entre padres e hijos. Dichas reglas deben ser razonables y serán menos restrictivas cuándo el adolescente se haga más responsable.

Se debe mantener un diálogo fluido y permanente con los hijos así ellos podrán acudir a nuestro encuentro cuándo lo necesiten. Para ello es preciso que se sientan escuchados, no criticados y no avasallados.

Diálogo y escucha, dos principios fundamentales para afrontar todos los cambios que se suceden en este maravilloso momento de la vida de nuestros hijos.

 

Cómo educar sin premios ni castigos | Jorge Bucay & Demián Bucay | TEDxBarcelonaSalon

Cómo educar sin premios ni castigos | Jorge Bucay & Demián Bucay | TEDxBarcelonaSalon

¿Cómo educar a nuestros hijos? ¿Cómo lograr que sepan qué es lo correcto, y que lo hagan? La metodología de siempre nos moldea a través de premios y castigos. ¿Pero, es esa la mejor forma? Quizás hay otras más sanas y efectivas. Jorge Bucay -psicoterapeuta y autor de más de veinte libros-, y su hijo Demián piensan que no. Hay una mucho mejor: la motivación. Una forma que no es la más fácil pero sí una más exitosa, compleja y apasionante.

Educación en familia: padres e hijos por Jorge Bucay

“Crecer y aprender” por Jorge Bucay, que tuvo lugar el día 6 de octubre de 2014 en Nerja, Málaga, dentro de la apertura de la Escuela de Madres y Padres de Nerja que ha puesto en marcha el Ayuntamiento.

Jorge Bucay, argentino de nacimiento y cuyos libros se encuentran entre los más vendidos del mundo en lengua española, divide su residencia entre Nerja, Argentina y México. El escritor ha decidido apadrinar la Escuela de Padres y Madres de Nerja en representación del Estado mexicano de Durango y de su gobernador, Jorge Herrera Caldera.

15 Cosas A Las Que Debes Renunciar Para Disfrutar de la Felicidad que es en ti

Francisco Lira

# 1. Renuncia a tu necesidad de tener siempre la razón

Algunas personas, no pueden soportar la idea de estar equivocadas. Querer tener siempre la razón, lleva al riesgo de acabar con grandes relaciones o causar una gran cantidad de estrés y dolor, para nosotros y para los demás. Simplemente no vale la pena. Cada vez que sientas la necesidad “urgente”, de tener una pelea sobre quién tiene razón y quién está equivocado, hazte esta pregunta: “¿Prefiero tener razón, o ser feliz?” ¿Qué diferencia va a haber? ¿Es tu ego realmente tan grande como para no poder evitarlo?

# 2. Renuncia a tu necesidad de control

Debes estar dispuesto a renunciar a tu necesidad de controlar siempre todo lo que te sucede y a tu alrededor  – las situaciones, eventos, personas, etc Ya sea con seres queridos, compañeros de trabajo, o simplemente con un extraño que te encuentres en la calle – sólo les permite ser. Permite,  que todo y todos sean tal y como son y verás cuánto mejor te vas a sentir.

#3. Renuncia a la culpa

Renuncia, a tu necesidad de culpar a otros por lo que tienen o no tienen, por lo que sientes o lo que no sientes. Deja de desperdiciar tus cualidades y empieza a tomar la responsabilidad de tu vida.

# 4. Renuncia a tu diálogo interno de auto-derrota

¿Cuántas personas están haciéndose daño a sí mismas, debido a su mentalidad negativa, contaminada y repetitiva? No creas todo lo que tu mente te está diciendo, especialmente si es negativo y contraproducente. Tú puedes ser mejor que eso.
“La mente, es un excelente instrumento, si se usa correctamente. Sin embargo, si se utiliza erróneamente, se vuelve muy destructiva”. Eckhart Tolle

# 5. Renuncia a las creencias que te limitan

Sobre lo que puedes o no puedes hacer, sobre lo que es posible o imposible. A partir de ahora, ya no vas a permitir que tus creencias te limiten y te mantengan atrapado en el lugar equivocado.
“Una creencia no es una idea en poder de la mente, es la mente en poder de una idea”. Elly Roselle

# 6. Renuncia a quejarte

Renuncia, a la constante necesidad de quejarte de tantas, tantas, tantas cosas; personas, situaciones, o acontecimientos,  que “te hacen” infeliz, triste y deprimido. Nadie puede hacerte infeliz, ninguna situación, puede hacerte sentir triste, a menos que tú lo permitas. No es la situación, que desencadena estos sentimientos en ti, sino la forma en la que elijes afrontarlo. Nunca subestimes el poder del pensamiento positivo.

# 7. Abandona el falso lujo de criticar

Renuncia a la necesidad de criticar las cosas, hechos o personas que son diferentes a ti. Todos somos diferentes, pero todos somos iguales. Todos queremos ser felices, todos queremos amar y ser amados y todos queremos ser entendidos. Todos queremos algo, y ese algo, es deseado por todos nosotros: bienestar, estar – bien.

# 8. Renuncia a tu necesidad de impresionar a los demás

Deja de intentar ser algo que no eres, sólo para hacer que otros te acepten. No funciona de esta manera. En el momento, en que dejas de intentar ser algo que no eres, es cuando te quitas todas las máscaras, es el momento en que te aceptas realmente a ti mismo y, desde luego, encontrarás personas que se sentirán atraídas por ti, sin esfuerzo.

# 9. Renuncia a tu resistencia al cambio

El cambio es bueno, te ayudará a moverte de A hacia B. El cambi,o te ayudará a hacer mejoras en tu vida y también en la vida de los que te rodean. ¡No te opongas! sigue tu camino y acepta el cambio.
“Sigue tu dicha y el universo te abrirá puertas, donde sólo había muros”. Joseph Campbell

# 10. Renuncia a las etiquetas

Deja de etiquetar esas cosas, personas o eventos a las cuales no entiendes y las ves como raras o diferentes e intent, poco a poc,o abrir tu mente. La mente sólo funciona, cuando está abierta. “El nivel más alto de ignorancia, es cuando rechazas algo, de lo cual no sabes nada”. Wayne Dyer

# 11. Renuncia a tus miedos

El miedo es sólo una ilusión, no existe, uno mismo lo crea. Todo está en tu mente. Al corregir  el interior, el exterior se pondrá en su lugar.
“De lo único que tenemos que temer es del propio miedo”. Franklin D. Roosevelt

# 12. Abandona las excusas

Envíalas a empacar y diles que están despedidas. Tu ya no las necesitas. Muchas veces, nos limitamos, debido a la gran cantidad de excusas que utilizamos. En lugar de crecer y trabajar en la mejora de nosotros mismos y de nuestras vidas, nos quedamos atascados, nos mentimos a nosotros mismos, utilizando todo tipo de excusas; excusas que el 99,9% de las veces ni siquiera son reales.

# 13. Abandona el pasado

Lo sé, lo sé, es muy difícil. Sobre todo, cuando el pasado se ve mucho mejor que el presente y el futuro parece tan aterrador; sin embargo, conviene tener en cuenta, el hecho de que el momento presente, es todo lo que tienes y todo, lo que siempre tendrás. El pasado, que ahora estás añorando y en el que estás soñando, fue ignorado por ti, cuando era tu presente. Deja de engañarte a ti mismo. Está presente en todo lo que haces y disfruta de la vida. Después de todo, la vida es un viaje, no un destino. Ten una visión clara para el futuro, prepárate, pero siempre está presente en el ahora.

# 14. Abandona el apego

Este, es un concepto que, para la mayoría de nosotros, es tan difícil de entender –  y tengo que decir que fue para mí también y todavía lo es – pero no es algo imposible. Consigues ser mejor y mejor, con el tiempo y la práctica. En el momento de desprenderse de todas las cosas (y eso no significa que renuncias a tu amor por ellas, porque el amor y el apego no tienen nada que ver entre sí; el apego viene de un lugar de miedo, mientras que el amor… bueno, el verdadero amor, es puro, amable, y solidario, donde hay amor no puede haber miedo, y por eso, el apego y el amor no pueden coexistir) te vuelves tan tranquilo, tan aceptante, tan amable y tan sereno, que se llega a una posición, desde la que serás capaz de entender todas las cosas, sin siquiera intentarlo. Un estado más allá de las palabras.

# 15. Renuncia a vivir tu vida en base a las expectativas de otras personas

Demasiadas personas, están viviendo una vida que no es la que deberían estar viviendo. Ellos viven sus vidas, de acuerdo a lo que otros piensan que es mejor para ellos, viven sus vidas de acuerdo a lo que sus padres, a lo que sus amigos, sus enemigos y sus maestros, su gobierno y lo que los medios, piensan que es mejor para ellos. Ignoran su voz interior, esa llamada interior. Están tan ocupados en agradarle a todo el mundo y cumplir las expectativas de otras personas, que pierden el control sobre sus vidas. Se olvidan de lo que los hace felices, lo que quieren, lo que necesitan…. y, finalmente, se olvidan de sí mismos. Tú tienes una vida en este momento, por lo que la debes vivir, apropiarte de ella, y sobre todo, no dejar que las opiniones de otras personas, te distraigan de tu camino.

 

Siete virtudes para despertar ACTITUDES POSITIVAS en los niños

por: Raquel Muñoz

La mayoría de las personas, piensan y actúan dentro de las limitaciones de lo que se les ha enseñado desde la infancia, sin cuestionar los supuestos básicos sobre los cuales han estructurado su visión del mundo. Nuestras acciones y esfuerzos, están enfocados en formar hombres y mujeres independientes, autosuficientes y exitosos. Les enseñamos a ser ganadores y a encontrar la profesión que garantice su bienestar económico. Pero, ¿estamos en este proceso entregándoles las herramientas para su felicidad? ¿O tan sólo estamos entrenando futuros competidores de la vida y de posiciones?

Para lograr el éxito individual de nuestros hijos debemos nutrir, las cualidades únicas de su persona y cultivar virtudes que despierten actitudes positivas en su ser. Porque,

“el éxito depende de la visión con la que veas al mundo, el tiempo que pases edificando tu ser y los principios con los que nutras física, psicológica, emocional y espiritualmente a tu persona”.

Las siete virtudes que despiertan siete actitudes positivas en la vida de los niños

Compasión

1La compasión, es el sentimiento que nace de la percepción y comprensión con conciencia, del sufrimiento del otro. Este sentimiento, mayor que la empatía, nos ayuda a comprender que el sufrimiento es algo que todo ser humano ha experimentado. Como padres, debemos de practicar la compasión con nuestros hijos, escuchando sus necesidades emocionales. Cultivar este comportamiento en nuestros hijos, a través del ejemplo, genera la habilidad de escuchar y relacionarse con otros. Pregunta a tu hijo: ¿Cómo te gustaría ayudar? ¿Cómo se siente cuando eres amable y compasivo con los demás? ¿Cómo te sientes cuando alguien es amable y compasivo hacia ti? Las siete Actitudes Positivas que se despiertan en los niños son: Solidaridad, Amor, Entendimiento, Misericordia, Cooperación, Amabilidad Y Bondad.

Amor

2El amor es la virtud en el ser humano, de brindar y sentir afecto, bondad y compasión. El amor es el sentimiento más puro y noble, contenido en nuestro espíritu. Como padres, brindar amor incondicional a nuestros hijos, es la herramienta más eficaz para lograr formar un ser humano feliz. Desde el punto de vista científico los niños que son amados en su hogar, tienen un aumento en la actividad del córtex prefrontal izquierdo del cerebro. Esta área del cerebro está relacionada con las emociones positivas, la capacidad para establecer distinciones con los pensamientos que pueden causar conflicto.

Las siete Actitudes Positivas que se despiertan en los niños son: Creatividad, Autoestima, Armonía de Ser, Altruismo, Colaboración, Seguridad y Ecuanimidad.

Gratitud

3La gratitud, es un verbo de acción y se le considera la madre de todas las virtudes humanas, pues de ella se desprenden todas las demás. La gratitud es la acción de sentir reconocimiento hacia un aspecto positivo recibido en el pasado, algo con lo que contamos en nuestro presente o algo que está por recibirse en el futuro. Expresar verbalmente gratitud hacia nuestro entorno y las personas que nos rodean por los beneficios y bondades recibidas, cultiva en nuestros hijos apreciación por los demás y por ellos mismos. La gratitud nos llena de abundancia emocional positiva. Pregunta a tu hijo ¿Cuáles son aquellas cosas por las que te sientes verdaderamente agradecido el día de hoy? Llevar un diario de gratitud respondiendo a la pregunta anterior despertará su habilidad de expresión y observación, otorgando un significado agradable a su existencia. Las siete Actitudes Positivas que se despiertan en los niños son: Generosidad, Positivismo, Valoración, Motivación, Reconocimiento, Conectividad, Satisfacción.

Expresión

4La expresión es el elemento primordial de la interacción social. Como padres, debemos alentar a nuestros hijos a expresar su creatividad, vulnerabilidad y fortalezas a través de su lenguaje. El primer aspecto de la expresión es “escuchar”. Debemos alentar a los niños a permanecer conectados con sus necesidades internas. Al hacerlo, el niño practica expresión en primer plano. El lenguaje le ofrece la pista de aterrizaje para sus necesidades. Brindar un espacio abierto y seguro para que nuestros hijos depositen sus palabras es indispensable. Practica con ellos la narración de cuentos incompletos; la historia debe concluir a la mitad de la fábula, el resto de la historia el niño tendrá que crearla y narrarla. Un diario de aventuras (cuanto más ricas y diversas sean) le permitirán al niño expandir su diversidad lingüística y cultivar su comprensión, lo que en el futuro lo ayudará a expresarse con precisión. Incrementar la abundancia de lenguaje les ayuda a aterrizar sus ideas con mayor fluidez. Las siete Actitudes Positivas que se despiertan en los niños son: Confianza, Introspección, Conexión, Fluidez, Expansión, Comprensión, Comunicación

Empoderamiento

5No hay nada que cause mayor insatisfacción que la incapacidad de tener control sobre una situación. Cultivar la toma de acción y decisión con conciencia en los niños, los empodera a reconocer que la capacidad de proyección de sus cualidades y talentos son ilimitados. Las opciones que surgen del empoderamiento, para resolver y enfrentar los retos se convierten en capacidades para actuar positivamente y evolutivamente. Las siete Actitudes Positivas que se despiertan en los niños son: Proyección, Inspiración, Seguridad, Activación, Emprendimiento, Resolución, Realización Personal Y Colectiva

Observación

6Observar con atención nuestras actitudes y emociones, despierta en nosotros el poder del discernimiento. Esto nos ayuda a generar distancia entre nosotros y los sucesos que consideramos personales, lo que nos ayuda a resolver situaciones con fluidez, sin la carga emocional del estrés, frustración y resentimiento. Cultivar atención, mediante el proceso de observación interno, genera serenidad pues la mente renuncia a la adicción del estímulo mental externo. El estímulo externo desvía nuestra atención, lo que disminuye la habilidad para contemplar, crear, elaborar, y activar la imaginación. Las siete Actitudes Positivas que se despiertan en los niños son: Conciencia, Discernimiento, Autoanálisis, Atención, Percepción, Comprensión y Autoconocimiento.

Elección

7Como adultos, estamos conscientes que la vida no es algo predeterminado, sino que es el resultado de cada una de nuestras continuas elecciones. Cultivar la acción de elección en los niños, implica ayudarlos a entender que ellos determinan sus emociones y estados de ánimo. ¿Qué requiere de mí esta situación? ¿Qué es lo que verdaderamente quiero? ¿Qué es lo que más nutre a mi ser? ¿Cómo me siento tomando esta decisión? ¿Cómo afectaría a los demás y a mí mismo esta decisión? Estas preguntas, despiertan la capacidad de elección, ya que pone a los niños en contacto con las verdaderas necesidades internas de su ser. Las siete Actitudes Positivas que se despiertan en los niños son: Crecimiento Personal, Reconocimiento, Responsabilidad, Decisión, Autocontrol, Integridad y Reflexividad

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